sábado, 11 de febrero de 2017

Anillas de calamar , calamares a la roman ¿ y porque no saben como hace años?
Es curioso que en pleno siglo XXI, viviendo una época en la que nunca fue tan fácil acceder a la información, en asuntos de comida muchas veces nos dejemos engañar más que nunca. Por ejemplo, yo no me imagino a mi abuela yendo al mercado a comprar carne para hacer unas albóndigas y llegando a su casa con otra cosa que no fuese exacta y exclusivamente carne.
Pero hemos progresado, los alimentos ahora vienen con todo tipo de etiquetas que aportan cantidades ingentes de información. En letras grandes, las que llaman nuestra atención, lo que realmente pensamos que es; en letra pequeña,  la que casi nadie se para a leer, los matices, las verdades.
Pocas veces se puede considerar un engaño desde un punto de vista legal, porque la etiqueta no miente, la información está ahí… en letra pequeña. Y con tanta información resulta que ahora hay más alimentos engañosos que nunca.
Otras veces incluso nos guiamos por la apariencia, por el buen precio, obviando hasta las letras grandes y, en realidad, acabamos comprando algo que no tiene mucho que ver con lo que pensamos que debería ser.


http://cocinillas.elespanol.com/2017/01/alimentos-enganosos/

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